Cristina-Avendaño-presidenta-de-la-Sociedad-Española-de-Farmacología-Clínica.jpg
12/11/2019 12:41:24
Fuente original

Los farmacólogos clínicos ven más sombras que luces en el Plan de Biosimilares y Genéricos

La Sociedad Española de Farmacología Clínica (SEFC) ha emitido un comunicado, tras la lectura de los objetivos generales y las líneas de actuación y acciones propuestas en el 'Plan de acción para fomentar la utilización de los medicamentos reguladores del mercado en el sistema nacional de salud: medicamentos biosimilares y medicamentos genéricos', en el que se muestra "completamente a favor de la prescripción de medicamentos genéricos y biosimilares", considerando que "son un instrumento valioso para reducir el coste de los tratamientos".

De hecho, se muestran "de acuerdo con los objetivos del Plan, tanto en el general de fomento de la utilización de genéricos y biosimilares como en objetivos específicos tales como generar confianza en su utilización, reforzar la información basada en el conocimiento científico o incrementar su utilización el en Sistema Nacional de Salud.

Recuerdan, no obstante, que "la normativa vigente establece que la prescripción de medicamentos biológicos es responsabilidad del médico y que está prohibida la sustitución del medicamento biológico prescrito por otro medicamento con el mismo principio activo, en el momento de la dispensación, sin la autorización expresa de éste y la correspondiente información al paciente".

Por eso, ven "completamente inadecuado" realizar acciones a espaldas de médicos y pacientes, haciendo pivotar el plan, "en gran parte, sobre las políticas de sustitución y cambios de medicamentos". Ven también un "foco excesivo" sobre "aspectos administrativos y económicos de los medicamentos, sin tener en cuenta otros aspectos de la práctica médica y el seguimiento de los pacientes, la continuidad asistencial, la adherencia, la confianza y los derechos de los pacientes o los aspectos ligados a la terapéutica".

Propuestas de mejora

Hecha esta valoración general, desde la SEFC apuntan algunas propuestas de mejora al documento actual. En cuanto a la Línea 2, acción 1, se muestran "en total desacuerdo en que se desarrolle y apruebe un posicionamiento en materia de intercambiabilidad de biosimilares que fomente su intercambiabilidad de forma automática".

Defienden que cualquier posicionamiento en materia de intercambiabilidad de biosimilares en el SNS "debería contar con la activa participación de los médicos prescriptores y en definitiva de todos los profesionales sanitarios implicados", excluyéndose se así la intercambiabilidad automática, "mucho menos sin tener en cuenta aspectos determinantes como la enfermedad a tratar y otros criterios clínicos que establezcan los prescriptores en cada caso".

Sobre la Línea 2, acción 3, apartado tercero, perciben como "del todo desacertado que se promueva el llevar a cabo políticas que promuevan la prescripción de biosimilares en los inicios del tratamiento o la intercambiabilidad de los medicamentos tan sólo con la aceptación del paciente y sin tener en cuenta la opinión de los médicos que prescriben el tratamiento y siguen a los pacientes". Toda política de prescripción de inicio e intercambiabilidad debería elaborarse, opinan, teniendo en cuenta la visión de los médicos prescriptores y recabando la aceptación de los pacientes. Incluyen ahí los documentos y políticas promovidas desde las comisiones farmacoterapéuticas.

Sobre la Línea 3, acción 3, relacionada con el desarrollo de modelos de seguimiento para fomentar la prescripción del medicamento más coste-efectivo, afirman que "sería más útil si se promoviera la evaluación de los resultados en salud del uso de genéricos y sobre todo de biosimilares, y no sólo el seguimiento de su consumo", obteniendo así información sobre resultados clínicos.

En cuanto a la Línea 4, acción 1, que pasaría por ligar la modificación normativa de "disposición de precio más bajo con descuento" a la obligatoriedad de sustitución del farmacéutico por el medicamento con el precio más bajo con descuento, consideran que, aunque la mayoría de biosimilares son de dispensación hospitalaria, "se debería dejar claro y especificado que esta medida sólo puede ser aplicable a los medicamentos genéricos, pero no a los biosimilares, que no pueden ser sustituidos de forma automática por los farmacéuticos de oficina de faramacia".

Finalmente, con respecto a la línea 5, apuntan que "cualquier acción informativa o formativa dirigida a profesionales y pacientes debe ser considerada positiva, siempre que el objetivo único no sea fomentar el uso e intercambiabilidad de los biosimilares, sino aumentar el conocimiento y la confianza en los mismos, en cuanto a que cumplen con los estándares de calidad/eficacia y seguridad que el resto de medicamentos".

Finalmente, concluyen que "en el documento se debería hacer mención de que el fomento de la intercambiabilidad no debería ir en detrimento de garantizar la trazabilidad de los productos biosimilares y su farmacovigilancia".



Leer el artículo original completo

Otras noticias que pueden interesarle