27/12/2019 13:15:46
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Fenin advierte que España mantiene un alto nivel de obsolescencia en equipamiento hospitalario

Las áreas quirúrgicas y de cuidados de pacientes críticos son algunas de las áreas más afectadas, ya que el 50% de los equipos cuentan con más de 10 años. · El déficit de inversión acumulado ha provocado que los equipos antiguos son cinco veces el máximo recomendado en muchas las regiones españolas. · La tecnología por imagen ha mejorado gracias a las aportaciones de la Fundación Amancio Ortega y por las iniciativas de algunas Comunidades Autónomas. ·  Urge un Plan Estructural específico que aborde la obsolescencia donde se involucren las Comunidades Autónomas y los Ministerios de Sanidad y Hacienda

Según el último estudio realizado por la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria, con la colaboración de las empresas del sector de Tecnología y Sistemas de Información Clínica, titulado “Perfil tecnológico hospitalario y propuestas para la renovación de tecnologías sanitarias, con datos actualizados a diciembre de 2018, España mantiene el deterioro del equipamiento sanitario hospitalario, con niveles de obsolescencia que, en algunas modalidades, la sitúan en el penúltimo lugar de los países de la Unión Europea.

Así lo ha anunciado la secretaria general de Fenin, Margarita Alfonsel, en la presentación del estudio, que ha analizado el nivel de obsolescencia de 13 familias tecnológicas sanitarias del conjunto de hospitales públicos y privados de España, dos familias más que en el estudio anterior: SDIC (Sistemas Digitales de Inyección de Contraste) y ENDO (Endoscopia Flexible-Torres). En la presentación pública también han estado presentes, Carlos Sisternas, responsable del informe, el presidente del sector de Tecnología y Sistemas de Información Clínica de Fenin, David García, además de Ángel Gayete, vocal de la Junta de Facme y responsable del grupo de tecnología y Concha Toribio, coordinadora de Análisis y Estudios de Fenin.

Hay que destacar que, gracias a las donaciones de la Fundación Amancio Ortega, con 320 millones de euros, y a las iniciativas de algunas regiones, las tecnologías de imagen y tratamiento médico han experimentado un avance positivo. En concreto, en el ámbito de la oncología radioterápica, esta donación ha supuesto, aproximadamente, el 70% del total de la cantidad donada, lo que supone la incorporación de 99 equipos distribuidos entre las Comunidades Autónomas, de los cuales, la mayoría han sido renovación de equipos obsoletos que tienen más de diez años.

Sin embargo, las áreas quirúrgicas y de cuidados de pacientes críticos continúan mostrando un deterioro relevante que las acercan a una situación inadmisible, donde más del 50% de los equipos instalados cuentan con más de 10 años de antigüedad. Y es que el déficit de inversión acumulado en los pasados años ha provocado un perfil tecnológico donde los equipos obsoletos superan en más de cinco veces el máximo recomendado en muchas de las Administraciones regionales.

Asimismo, ha quedado constatado en el estudio que no existe una diferencia relevante entre los centros sanitarios de carácter público y los pertenecientes a la medicina privada.

El sector de Tecnología y Sistemas de Información Clínica de Fenin, a pesar de señalar en reiteradas ocasiones la situación de elevada antigüedad del parque tecnológico, no ha obtenido respuesta ni percibida mejora significativa, lo que ha derivado en el mantenimiento en el sistema sanitario de España de una elevada proporción de equipos obsoletos de 10 o más años de antigüedad, contraviniendo las recomendaciones internacionales. Así lo ha reconocido el presidente del sector, David García.

Los recientes informes sobre la antigüedad del equipamiento sanitario de la alta tecnología instalado en España son coincidentes en poner de relieve la elevada obsolescencia, consecuencia de la falta de inversión de las Administraciones regionales que, en su momento, se pudo atribuir a la crisis pero que, ahora, no encuentra justificación. Algunos de estos informes son el “Age Profile” de COCIR (Comité Europeo de la Industria de IT, Radiología y Electromedicina) publicado el mes de julio de 2019, así como el anterior estudio llevado a cabo por Fenin y el sector de Tecnología y Sistemas de Información Clínica, con datos a diciembre de 2016 o la “Guía para la renovación y actualización tecnológica en radiología” elaborado por SERAM en octubre de 2017.

Plan estructural específico

Por este motivo, es necesario que se elabore, de forma conjunta, un plan estructural específico que aborde la situación, con presupuestos finalistas, y con las garantías de que se involucren los Ministerios de Sanidad, Consumo y Bienestar Social y Hacienda y Función Pública y todas las Comunidades Autónomas.

Mantener equipamientos sanitarios obsoletos en los hospitales incide directamente en la seguridad del profesional y del paciente: hoy hay equipos que están emitiendo radiaciones más elevadas de lo que sería necesario. Además, un aparato obsoleto aporta mucha menos información de la que puede proporcionar uno de última generación y esto se refleja, claramente, en el área del diagnóstico por la imagen. 

Para la realización de este informe, la Federación ha solicitado a las empresas la aportación de los datos sobre los equipos sanitarios instalados en hospitales públicos y privados,  para elaborar, con rigor, un estudio muy completo en el que constatamos algunos datos importantes sobre las 13 tecnologías analizadas: TAC (Tomografía Axial Computarizada), RM (Resonancia Magnética), Sistemas de Intervencionismo (Sala de Hemodinámica y Angiografía vascular intervencionista), ALI (Acelerador Lineal de Partículas), PET (Tomografía por emisión de positrones), MAMO (Mamógrafo), ECO (Ecógrafos), RCO (radiología Convencional), MON (Monitorización de pacientes críticos), SVI (Soporte Vital) y TEC (Terapias de Calor), SDIC (Sistemas Digitales de Inyección de Contraste) y ENDO (Endoscopia Flexible-Torres).

Para paliar el déficit de renovación tecnológica actual, Fenin propone a la Administración Central  y Autonómica llevar a cabo planes de renovación de tecnología sanitaria estructural incorporando el principio de gestión del ciclo de vida; usar criterios  y referencias internacionales para el cálculo de obsolescencia; realizar un mantenimiento adecuado e incorporación de innovación incremental; explorar alternativas contempladas en la Ley de Contratación Pública y elaborar un plan de choque con financiación finalista específica; desarrollar bandas Tecnológicas para la dotación de equipamiento.

Por último, el estudio también incluye diez recomendaciones: diseñar un plan de actualización tecnológica del equipamiento, establecer criterios de valor en los procesos de adquisición y renovación, establecer criterios de valoración de las inversiones en tecnología que tengan en cuenta el ciclo de la vida, la calidad y el servicio, evaluar el impacto de las nuevas tecnologías en la eficiencia de los procesos asistenciales e inventariar los recursos tecnológicos disponibles.

Del mismo modo, se propone asegurar un proceso de mantenimiento adecuado y cualificado que se ajuste a los protocolos del fabricante, designar y reforzar las funciones del responsable de vigilancia en los centros sanitarios, disponibilidad en cada centro superior a 200 camas de un técnico especialista en electromedicina, promover en colaboración con la industria la formación continua de los profesionales e implicar a los diferentes profesionales sanitarios en el proceso de decisión.

 



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